Los espacios pueden reinventarse para cubrir nuevas necesidades, y este proyecto es un claro ejemplo. Nos encargamos de transformar un pequeño lavabo, que estaba siendo utilizado como trastero, en un completo vestuario funcional, con ducha equipada con agua caliente y un espacio para cambiarse con comodidad.
El trabajo comenzó con la limpieza y adecuación del espacio, seguida de la instalación de las nuevas redes de fontanería y desagües para la ducha. También renovamos los revestimientos de paredes y suelos, optando por materiales resistentes a la humedad y fáciles de mantener.
El resultado es un vestuario práctico y bien diseñado, que aprovecha al máximo el espacio disponible. Un proyecto que demuestra cómo podemos transformar cualquier lugar en un entorno funcional y adaptado a las necesidades de nuestros clientes.